Rosa María Calaf en Panadería L´Artica.
Dedicado a ti Rosa, con todo mi afecto Comenzó a hablarme y me sentí bien, era reconfortante oírle. Era como si su voz, ese timbre peculiar lo hubiera oído toda mi vida, me hubiera acompañado siempre. Era tan cercana. Sabía que la conocía mucho, que creía saber lo que pensaba, lo que quería, como si…

