“Vistas espectaculares desde la terraza”

Las vistas desde la terraza justifican no sólo la visita sino también los precios de la comida, que probablemente en otro lugar parecerían altos. Sin embargo, tampoco son nada muy exagerado. Por ejemplo tienes una botella de tinto Pirineos por 9,90. Comimos una pizza (aunque no soy muy fan de la masa gruesa, me pareció bien hecha) y unos huevos revueltos con morcilla local deliciosos, más el vino y un café, por menos de 20 euros por persona.

Mención aparte merecen sus productos de panadería, éstos sí a un precio normal y de una calidad excelente, tanto el pan como los dulces que nos llevamos a casa. Todo el personal muy amable, en mi opinión vale la pena una visita.